sábado, 31 de mayo de 2014

budismo, el opio de las élites? (segunda parte)



El filósofo marxista Slavoj Žižek ha sostenido durante mucho tiempo que el "budismo occidental", como él lo llama, es un paliativo ideal para las tensiones de la vida bajo el capitalismo tardío -su "complemento ideológico perfecto."

"Le permite participar plenamente en el ritmo frenético del juego capitalista alimentando la percepción de que usted no está realmente en él, de que usted es muy consciente de lo "ilusorio" de ese triste espectáculo, y de que lo que realmente le importa a usted es la paz del Ser interior a la que usted sabe que siempre puede retirarse”.


Un Buda, un hámster y los fetiches de la ideología por Slavoj Žižek

Hoy una especie de sabiduría agnóstica, oriental, de la nueva era, o usualmente alguna clase de falso Taoísmo o Budismo se está convirtiendo en la forma predominante de ideología.
¿Cómo funciona este Budismo?
¿Por qué es la ideología ideal para el capitalismo tardío?
El mensaje fundamental [de esta nueva corriente] es “no persigas el éxito material, no participes en el juego social por entero, hazlo con distancia.”
Ustedes saben como son usualmente los posters de propaganda de los cursos budistas. Hay un primer párrafo anticapitalista: “No te dejes atrapar en esta lucha por lo material, retírate a la paz, etc., etc.”. Pero el segundo párrafo siempre es “de esta manera vas a ser aún más exitoso en los negocios”.
La visión es que el funcionamiento de nuestra vida capitalista de todos los días es tan frenética, tan alocada, que para sobrevivir necesitas tomarlo como si fuera un juego, no un compromiso real, porque si estás demasiado comprometido te vuelves loco.
Creo que el funcionamiento de la ideología es, en este punto, fetichista.
¿Qué significa el fetichismo en este contexto?
Los fetichistas no son idiotas, son realistas. Un fetichista es alguien que, aferrándose a su fetiche, puede soportar la realidad tal como es.
Déjenme contarles una historia, que es real, le sucedió a un amigo mío recientemente, cómo hizo para sobrevivir a la muerte de su esposa . Fue la trágica historia frecuente, él estaba felizmente casado, la esposa fue al doctor, de pronto le dijeron “tienes cáncer de mama” y murió en tres meses. Pero la gran sorpresa para sus amigos fue descubrir cómo después de la muerte de su esposa, este tipo podía hablar bastante fría, normalmente, aún de los más dolorosos momentos de la muerte de su esposa. No teníamos que simular, que evitar el tema traumático... era absolutamente normal, él podía hablar sobre todo. Entonces nos preguntamos, “¿Pero este tipo es un monstruo o qué? ¿Cómo puede tratar tan fríamente la muerte de su esposa?”. Pronto descubrimos el secreto. Es tan simple y ridículo que sólo porque es verdad puedo contarlo seriamente y creerlo. Nos dimos cuenta que siempre que hablaba de su mujer, de los momentos más dolorosos de su muerte, él jugaba en su regazo, con sus manos, con un pequeño hámster, la mascota de su mujer; y que este hámster era su fetiche. Funcionaba como una especie de negación simbólica de lo que estaba diciendo. Él era capaz de admitir racionalmente la muerte de su esposa, pero con el hámster bloqueaba la verdad contenida en su aceptación de esta muerte. Ustedes se preguntarán si esto es una especie de análisis salvaje muy primitivo, y cómo podemos saber que realmente esto era así. Desafortunadamente tengo la prueba, como saben los hámsters viven por muy poco tiempo: medio año después de la muerte del hámster, el tipo se quebró y debió ser hospitalizado por un intento de suicidio.

Así es como creo que sobrevivimos hoy a la realidad capitalista, podemos ser muy realistas, actuar con crueldad, no tener ilusiones sobre la vida social, pero cuando encontramos a alguien que dice “No tengo ninguna ilusión, puedo aceptar la vida tal como es, cruel, sin ideales”, háganle una simple pregunta: ¿Dónde está tu hámster? Mi idea es que este budismo occidental es un hámster gordo y grande. Podés participar completamente en el salvaje juego capitalista mientras tu entrenamiento y tu meditación y demás te dan la ilusión de que esa no es la vida real, sólo estas jugando el juego social y en realidad estás en cualquier otro lado.
Creo que ni siquiera podemos decir que esto es sólo una falsificación occidental, que la verdadera sabiduría oriental es algo totalmente diferente.
Recientemente leí un libro maravilloso de un autor llamado Brian Victoria, Zen y guerra , que demuestra que en los 30s y 40s, con la excepción de algunos disidentes, las autoridades budistas zen japonesas apoyaron completamente al militarismo imperial japonés [...] Pero lo interesante es cómo los budistas justificaron al militarismo. Un nivel fue la justificación teleológica usual, que también conocemos en occidente, “a veces tenés que hacer un mal menor por el mayor bien, no deberíamos matar, pero matemos un poquito para prevenir una gran matanza”. Pero la legitimación clave fue mucho más interesante y siniestra: la idea era que la obediencia militar absoluta e incondicional, la ejecución inmediata de órdenes, era la vía directa de la mayoría de la gente para conseguir la luminación espiritual. Porque la idea era que el oro del esclarecimiento budista, la superación del falso “sí mismo” ( self ), se logra a través de la disciplina militar perfecta, donde uno se convierte en una máquina, sólo ejecuta órdenes, te sobrepone al ego.
Déjenme evitar un malentendido, no estoy diciendo que esto significa que el budismo zen es una falsedad, un falsedad militar secreta. Afirmo que lo mismo puede decirse de los grandes místicos de Europa occidental. Si miran de cerca a muchas de las grandes figuras místicas descubrirán que también eran políticamente activas y extremadamente crueles.
 Mi conclusión es simplemente que aún el esclarecimiento místico y espiritual más auténtico es éticamente neutral.
No hay nada que nos prevenga de cometer los peores crímenes.
Déjenme contarles un extraño hecho que pienso que es aquí profundamente indicativo. ¿Saben cuál era el libro favorito de Himmler, el jefe de la SS de Hitler? Era un libro encuadernado en un cuero especial que llevaba todo el tiempo en su bolsillo: el Bhagavad-Gítá .
La idea es que así es como un soldado nazi debe cometer sus asesinatos, con una distancia interior, sin participar en ello.
Ahora, para concluir realmente, pienso que por lo que debemos esforzarnos no es en las [hipocresías religiosas, no las religiones si no su utilización hipócrita]. Necesitamos una lógica diferente de compromiso colectivo, de compromiso ético.

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Aunque estos racionamientos son interesantes y provocadores, dejeme decirle Sr. Slavoj que el budismo, o llamelo las enseñanzas de Budha no se basan solo en la observación de la transitoriedad de las cosas, o en la plena atención, sino que incluyen un código ético simple pero tremendamente profundo para el bién de todos los seres sensibles.

Sho Gu

sábado, 24 de mayo de 2014

proteger el Dharma.......


Estoy convencido que el Dharma (entendido como "las cosas tal como son") se protege solo, que si creemos que nos necesita a nosotros para que lo protejamos nuestra práctica se vuelve fundamentalista y egótica.
Estoy convencido que cuando lo impermanente pretende proteger a lo inefable se desata la locura y comenzamos a medir la importancia de los Maestros según el número de discípulos que tienen, o por la presencia en los mas-media, la elegáncia de sus Kesas, la magnitud de sus templos o lo rasgado de sus ojos.

por esto me resultó reveladora la trasmisión del Dharma de Taiyo Kyogen a Tosu Gisei,......... sin que nunca se hubieran mirado a los ojos......

Sho Gu


"En Las crónicas ininterrumpidas de los dichos de los antiguos maestros se afirma que Tosu Gisei recibió el Dharma del maestro Zen Yüan-chien, discípulo del gran maestro Tayang Ming-an y que, tanto su enseñanza como sus palabras, estaban en completo acuerdo con las palabras y acciones de Taiyo Kyogen. Al final de su vida Taiyo Kyogen quiso transmitirle las enseñanzas, las sandalias y el ropaje de la tradición, pero Yüan-chien los rechazó diciendo que él ya había recibido el Dharma, ante lo cual Ming-an se lamentó de que no hubiera nadie a quien poder transmitir su linaje.
- La tradición de Taiyo Kyogen se extingue y será difícil revivirla – replicó entonces Yüan-chieh-. Si no encuentras a un sucesor, aceptaré el ropaje de la fe y me encargaré de trasmitirlo.
- Entonces compondré un poema y te lo dejaré como prueba – replicó Ming-an.
El poema decía lo siguiente:
La vegetación del monte Yang-kuang
Sólo crecerá si cuidas de ella.
Pero para que las ramas crezcan profusamente
Las raíces, ocultas y profundas, deben ser fuertes.
- Quien reciba el Dharma deberá permanecer oculto durante diez años. Sólo entonces podrá difundirlo – concluyó Ming-an.
Más tarde, cuando Yüan-chieh encontró a Tosu Gisei, le transmitió la enseñanza fundamental de Ts´ao-tung, el retrato de Taiyo Kyogen y el kesa diciendo: “Te transmito la herencia del linaje de Ta-yang”."

Denkoroku ( Maestro Keizan)

lunes, 5 de mayo de 2014

fenix (D.H.Lawrence)


¿Quieres ser borrado, abolido, anulado, cancelado
y reducido a la nada?
¿Estás dispuesto a ser reducido a la nada?
¿a sumergirte en el olvido?
Si no: nunca podrás cambiar realmente.
El ave fénix renueva su juventud
sólo cuando ha sido quemada, quemada viva,
consumida hasta una pálida y chamuscada ceniza.
Entonces, la palpitación de un nuevo ave en el nido,
con sus flotantes hebras de plumón ceniciento,
demuestra que está renovando su juventud
como el águila:
Ave Inmortal.

D.H.Lawrence