domingo, 29 de abril de 2012

no protesté ( Parafraseando a Martin Niemöller)





Cuando los "mercados" dejaron sin trabajo a mis vecinos
no protesté
porque yo tengo trabajo


Cuando los "mercados" les quitaron la casa y les conservaron la deuda
no protesté
porque yo ya había pagado mi casa


Cuando los "mercados" recortaron la sanidad y empobrecieron la educación
no protesté
porque no estoy enfermo y mis hijos ya no estudian


Cuando los "mercados" dejaron a los ancianos sin poder usar los ahorros de toda una vida
no protesté
porque a mi no me han cazado con las participaciones "preferentes"


Cuando los "mercados" endurecieron la leyes que reprimen el derecho a la queja
no protesté
porque no tenia motivo de queja


Cuando los "mercados" engañaron a los abuelos y les dejaron sin poder acceder a sus ahorros
no protesté
porque yo no puse mis ahorros en las participaciones preferentes


Y así pensando solo en lo mio, se va desmoronando el modo de vida, la sanidad, la educación, la libertad, la dignidad, la democracia....bajo mis pies.


Parafraseando a Martin Niemöller (1892-1984)



sábado, 28 de abril de 2012

no consciencia



Alguien me dijo que cuando dejas la mente en blanco, el demonio se cuela en ella, eso no me preocupa pues en zazen no dejamos la mente en blanco, solo dejamos pasar los pensamientos sin aferrarnos a ellos, sin juzgarlos, como dicen los antiguos "...nubes que pasan..."
Pero el tema me ha hecho pensar, ¿no será que que el diablo se cuela cuando no estás presente en tu vida? ¿cuando no eres consciente?, eso me parece más probable.
La vida es en si misma todo cuanto tenemos, pero la mayor parte del tiempo no estamos atentos a lo que estamos haciendo, y así la vida misma se cuela y se pierde por ese sumidero de la no consciencia.
Como los herederos de una inmensa fortuna que gastan y gastan, y acaban en la más absoluta miseria.

Sho Gu


jueves, 26 de abril de 2012

como tu



Así es mi vida,
piedra,
como tú. Como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centelleas 
bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser ni piedra
de una lonja,
ni piedra de una audiencia,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que tal vez estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera...


León Felipe

martes, 24 de abril de 2012

juntos somos más......



Hombres, mujeres, viejos, jovenes, niños, gordos, flacos, de aquí, de allá, ricos, pobres, trabajadores, parados, comerciantes, empresarios, estudiantes...
No importa si están abajo o arriba de la construcción, no importa si son protagonistas o simplemente son un cuerpo más en el pié de la torre.
Juntos con un propósito común, alcanzar el cielo y regresar.

Esta es la tradición de mi pueblo.

Gasho

lunes, 23 de abril de 2012

....una lámpara en la sala del nirvana....



Si la gente que estudia el Sendero desea concentrarse en el Zen, debería sólo concentrarse en el zen del "solitario brillar de una lámpara en la sala del nirvana".
No te pongas un límite de tiempo esperando despertar con el Sendero en un determinado momento. Eso es ridículo.

Este zen no causa problemas ni sufrimientos: lo único que importa es regresar a ti mismo y confiar por completo; cuelga tu morral en un lugar alto y rompe tu báculo de peregrinaje. Endereza la columna y sé por dentro como la madera o la piedra, y por fuera como el espacio abierto.

De repente el balde de laca negra se rompe y los cinco agregados y los dieciocho elementos se aclaran y purifican; todos los seres súbitamente se liberan.

Ying-an

viernes, 20 de abril de 2012

barcas en el muelle


rostro relajado
hombros relajados
vientre relajado
mecido por el vaivén
de mi respiración
como una barca en el muelle

rodillas empujando la tierra
coronilla empujando el cielo

como la cuerda de una barca
amarrada al muelle.

Toni Hernández


jueves, 19 de abril de 2012

trampa para monos





Los captores utilizan pesados jarrones con cuellos largos y angostos. Dentro de ellas depositan un puñado de frutas de aroma dulce. Los jarrones son colocadas en el suelo de la jungla al alcance de los monos. Los captores vuelven al siguiente día y encuentran a un mono atrapado junto a cada jarrón.


Como lo logran? El mono, atraído por la esencia aromática de las frutas baja a investigar uno de los jarrones. Coloca una mano dentro de él y toma una de las frutas pero sin poder sacarla. Su mano, que ahora sostiene la fruta, es ahora demasiado ancha para pasar a través del cuello angosto del jarrón. Pero el mono se niega a soltar la fruta así que queda atrapado.


¿y yo, en que estoy atrapado?

martes, 17 de abril de 2012

maestra campana


la maestra campana
esta hueca
sanpai

Toni.

********************
En una fría mañana de invierno Ekido Zenji, que estaba sentado en zazen junto a un gran número de monjes, escuchó el sonido solemne de la campana del templo y sintió algo misterioso y diferente en la forma en que se estaba tocando ese día.
“Qué extraño. Esta es la campana que oigo siempre; sin embargo, esta mañana siento en su sonido una rigurosidad que me atraviesa el cuerpo”.
Después del zazen Ekido regresó a las habitaciones del Abad y pidió a su asistente: “Vé y llama a quien tocó la campana esta mañana”.
Un monje novicio acabado de llegar se presentó ante él. “Fuiste tu quien tocó la campana esta mañana, ¿verdad?”, preguntó el Abad.
“Sí, Señor. Verá usted…esta mañana fue la primera vez que yo…“, dijo el novicio, bajando la cabeza tímidamente y pensando que probablemente le regañarían por haber tocado mal la campana.
“No, no te he mandado llamar por que hayas tocado mal la campana. Quiero saber cuáles eran tus sentimientos al momento de tocarla”.
El novicio respondió: “Me enseñaron que tocar la campana es escuchar la voz de Buda, dar origen al Buda. Es por esto que cuando tocamos la campana debemos hacerlo con dicha actitud en mente. Esta mañana me tocó por primera vez el turno de hacerlo, por eso me concentré en escuchar la voz del Buda y darle origen al tocar la campana. Tomé el mazo con todas las fuerzas de mi cuerpo en mis manos, y la toqué. Después de cada golpe junté mis manos y me postré”.
“Ah, ya veo.”, dijo el Abad. "Bien, entonces cuando practiques nunca olvides ese sentimiento”.
Este novicio, que veneraba el carácter noble de Ekido Zenji y nunca se apartó de su lado en dieciocho años era Morita Goyu Zenji, quien se convertiría en el 64vo. Abad del templo Eiheiji.





sábado, 14 de abril de 2012

las moscas




Vosotras, las familiares,
inevitables golosas,
vosotras, moscas vulgares,
me evocáis todas las cosas.

¡Oh viejas moscas voraces
como abejas en abril,
viejas moscas pertinaces
sobre mi calva infantil!

¡Moscas del primer hastío
en el salón familiar,
las claras tardes de estío
en que yo empecé a soñar!

Y en la aborrecida escuela,
raudas moscas divertidas,
perseguidas
por amor de lo que vuela,
     —que todo es volar—, sonoras
rebotando en los cristales
en los días otoñales...
Moscas de todas las horas,
     de infancia y adolescencia,
de mi juventud dorada;
de esta segunda inocencia,
que da en no creer en nada,
     de siempre... Moscas vulgares,
que de puro familiares
no tendréis digno cantor:
yo sé que os habéis posado
     sobre el juguete encantado,
sobre el librote cerrado,
sobre la carta de amor,
sobre los párpados yertos
de los muertos.

Inevitables golosas,
que ni labráis como abejas,
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas,
vosotras, amigas viejas,
me evocáis todas las cosas.

Antonio Machado




jueves, 12 de abril de 2012

Gandhi volverá a la carcel


Para mayor vergüenza de la humanidad.
No tardaremos en ver como meten a Mahatma Gandhi en la carcel.

"El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, ha justificado hoy en el sesión de control del Congreso este endurecimiento alegando que es necesario luchar contra lo que denomina una “espiral de violencia” practicada por “colectivos antisistema” que practican “técnicas de guerrilla urbana”, según recoge Europa Press. Pero la legislación va más allá de los violentos y plantea una nueva batería de restricciones de derechos.
Las medidas que se han anunciado en los últimos días y las que ha adelantado hoy el ministro de Interior van todas dirigidas a mantener un mayor control del orden público.
Una de las más sonadas ha sido el endurecimiento de las sanciones para la violencia callejera, equiparándolo con la legislación antiterrorista diseñada para tratar los casos de kale borroka en el País Vasco, directamente relacionado con los enfrentamientos que se vivieron en Barcelona durante la jornada de huelga del 29-M. Se trata de que “la gente tenga más miedo al sistema”, como dijo la semana pasada el conceller de Interior de Catalunya, Felip Puig.
Sin embargo, no solo los violentos son el objetivo de las reformas que proponen los conservadores. Por contra, otra de sus propuestas es incluir como delito de atentado a la autoridad la resistencia pasiva o activa. En clara referencia a las movilizaciones estudiantiles de Valencia y el movimiento 15-M, con esta legislación podrían ser condenados por atentado todas las personas que acudan a las movilizaciones de los indignados, que suelen llevarse a cabo sin previa notificación a la Delegación de Gobierno."


miércoles, 11 de abril de 2012

vida zen


Hay 12 puntos fundamentales y básicos para llevar una vida parecida a los monjes Zen sin necesidad de tener que convertirse en uno de ellos:
1. Una cosa cada vez. Es parte de la vida de un monje Zen, una tarea, nada de multitareas. Un proverbio Zen dice “cuando camines, camina. Cuando comas, come”
2. Hazlo pausadamente y con propósito. Aunque hagas una cosa cada vez, pueden realizarse aleatoriamente y con precipitación. Por el contrario tus acciones deberán ser razonadas y realizadas con pausa, así ganarás en concentración.
3. Hazlo de forma plena. Centra tu mente en la tarea y complétala antes de pasar a la siguiente. Si algo queda inacabado, acaba la tarea completamente no dejando ningún resquicio. Si preparas un bocadillo, no lo comas hasta que hayas recogido y limpiado todo lo que utilizaste para prepararlo.
4. Haz menos. Un monje Zen no tiene una vida perezosa. Se levanta pronto y trabajada durante todo el día, pero no genera una lista de tareas sin acabar. Realice las tareas que realice serán esas y ninguna más. Menos tareas significa poner tu atención en ellas y las realizarás plenamente, Muchas tareas programadas hará que saltemos de una a otra rápidamente sin pensar y sin concentrarnos en ellas.
5. Espacia las tareas. Disponer de tiempo entre tareas te ayudará a concentrarte en ellas y te facilitará completarlas. Una programación relajada ayudará a finalizar tareas que se alarguen disponiendo del tiempo que necesario para finalizarlas.
6. Desarrolla rituales. Los monjes Zen tienes sus propios rituales para las tareas que realizan, desde comer a limpiar o meditar. Eso les ayuda a darles la máxima atención y a que sean realizadas, con pausa, correctamente. No tienes que seguir ningún ritual, crea tus propios para cada tarea que realices, preparar comida, limpiar, despertarse o acostarse o hasta como preparase para el ejercicio.
7. Asigna tiempo para ciertas tareas. Hay tareas diarias que requieren un horario específico. Determina el tiempo para el aseo, para trabajar, para limpiar o para comer. Esto asegura que las tareas sean realizadas regularmente. Si para ti una tarea tiene la importancia suficiente para realizarse con regularidad, asígnale el tiempo necesario.
8. Dedica tiempo a sentarte. Una parte fundamental de la vida del monje Zen es la meditación sentado (zazen). Esto requiere designar un tiempo simplemente para sentarse. La meditación es práctica ayuda a encontrase pero no hay por qué realizarla cuando estés sentado. Hacer ejercicio puede ser una buena práctica para centrarse en uno mismo, cualquier actividad te pude ayudar a encontrarte.
9. Sonríe y ayuda a los demás. Los monjes Zen dedican parte de su día al servicio a los demás. Esto enseña humildad y aleja el egoísmo de sus vidas que se orientan al servicio. Dentro de la familia o fuera puedes dedicar ese tiempo a los demás. De igual forma sonreír y ser amable con todo el mundo ayuda a mejorar la vida de los que te rodean. Considera unirte al trabajo voluntario de caridad.
10. Haz que limpiar o cocinar sean parte de la meditación. Además de la meditación zazen, limpiar y cocinar son partes importantes del día de un monje Zen. Pueden resultar ensalzantes al realizarlas cada día como practica del auto-conocimiento. Si para ti son aburridas, intenta hacerlas parte de la meditación, concéntrate en ellas, hazlas pausada y plenamente, tu día cambiara plenamente (y tu casa estará más limpia).
11. Piensa qué es necesario. Hay muy poco en la vida de un monje Zen que no sea necesario. En su armario no hay prendas eclusivas, ni muchos zapatos, nada de instrumentos tecnológicos, coches o comida basura (su dieta es vegetariana). No es necesario vivir como un monje Zen pero nos tiene que servir para recordar que hay muchas cosas en la vida que no son necesarias, y es interesante pensar que necesitamos realmente en nuestra vida y que cosas son necesarias.
12. Vive de forma sencilla. Es el corolario de la regla 11, si no es necesario, puedes vivir sin ello. Libérate de aquello que no sea necesario o esencial. Para cada uno, esto será diferente, familia, lectura, ejercicio o lo amigos pueden ser algo esencial en tu vida. Decide que es lo más importante para ti y hazle hueco en tu vida eliminando lo que no sea esencial.


No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.....

Mañana mismo empiezo.

lunes, 9 de abril de 2012

la ranita que no sabía que estaba cocinándose



Imagínate una cacerola llena de agua fría en la cual nada tranquilamente una pequeña ranita.
Un pequeño fuego se enciende bajo la cacerola, y el agua se calienta lentamente.
El agua, despacio, despacio, se va poniendo tibia, y la ranita encuentra esto más bien agradable, y  continúa nadando.
La temperatura del agua sigue subiendo…
Ahora el agua está caliente, más de lo que la ranita pueda gozar; se siente un poco cansada; pero, no obstante eso, no se asusta.
Ahora el agua está verdaderamente caliente y la ranita comienza a encontrar esto desagradable, pero está muy debilitada; entonces, lo soporta y no hace nada.
La  temperatura continúa subiendo, hasta cuando la ranita termina, simplemente… cocinándose y muriendo.
Si la misma ranita hubiera estado metida directamente en el agua, a 50 grados, con un golpe de sus patas, inmediatamente habría saltado fuera de la cacerola.
Esto demuestra que, cuando un cambio viene de un modo suficientemente lento escapa a la conciencia, y no provoca en la mayor parte de los casos ninguna reacción, ninguna oposición,  ninguna revuelta…
Si miramos lo que sucede en nuestra sociedad, desde hace algunas décadas, podemos ver que estamos sufriendo una lenta deriva a la cual nos estamos habituando.
Una cantidad de cosas, que nos habrían hecho horrorizar 20, 30 ó 40 años atrás, han sido poco a poco banalizadas, y hoy apenas preocupan, o dejan directa y completamente indiferente a la mayor parte de las personas.
En nombre del progreso, de la ciencia, y del aprovechamiento, se efectúan continuos ataques a las libertades individuales, a la dignidad, a la integridad de la naturaleza, a la belleza y a la felicidad de vivir. Lentamente, pero inexorablemente, con la constante complicidad de las víctimas, inconscientes, o quizás incapaces de defenderse.
Las  negras previsiones para nuestro futuro, en vez de suscitar reacciones y medidas preventivas, no hacen más que preparar psicológicamente a la gente para aceptar las condiciones de vida  decadentes, y también dramáticas.
El  martilleo continuo de informaciones, por parte de los medios, satura los cerebros, que no están ya en condiciones de distinguir las cosas.
Cuando hablé de esto por primera vez, era pensando en el mañana…
¡¡¡Ahora es para HOY!!!
¡Conciencia o cocción, debemos elegir !
Entonces, si no estás como la ranita, ya medio cocinada, da un saludable golpe con tus patas, ¡antes de que sea demasiado tarde!
ESTAMOS MEDIO COCINADOS, ¿ O NO ?

Olivier Clerc


sábado, 7 de abril de 2012

el gran pez




He aquí la historia de Tokujo, el barquero, y de su discípulo Kassan. Durante veinte años Tokujo recibió educación del Maestro Tosen practicando za-zen con él. Antes de morir, Tosen le dio el shiho. Entonces Tokujo se hizo barquero y durante treinta años estuvo aguardando al verdadero discípulo.
El poema dice:
«Quería pescar un gran pez, pero ningún pez nadaba en aquellas aguas demasiado puras.»
Para hacerse sus cañas de pescar había cortado todos los bambúes de la selva y se disponía a replantarlos cuando, un día, un hombre llamado Kassan llegó a la orilla del río. Inmediatamente Tokujo comprendió que este hombre era «el» gran pez.
- ¿De dónde vienes?
- No vengo de ninguna parte
El discípulo parecía interesante.
- Así pues, ¿quién te ha educado?
- Za-zen me ha educado.
Un gran mondo tuvo lugar. Tokujo quería conocer a fondo al nuevo discípulo y, a guisa de respuesta a las palabras de Kassan, Tokujo le echaba cada vez al agua.
- Tus respuestas, aunque sean exactas, no son justas, es lo mismo que golpear a un asno.
Y de un puntapié, Tokujo echaba a Kassan al agua. Cuando Kassan abría la boca para responder, Tokujo gritaba:
- ¡No quiero discutir contigo!
Y plof… volvía a echarlo al agua. Kassan obtuvo un gran satori. Entonces Tokujo lo sacó del agua y, dulcemente, le tomó de la mano.
«¡Hace treinta años que aguardo este momento!
¡Hoy un gran pez ha mordido el anzuelo!
Mi pesca, pues, ha terminado.»
Tokujo transmitió el shiho a Kassan y le dio su kesa. Entonces, bruscamente, la chalana volcó y Tokujo murió.
Las historias de la transmisión son siempre singulares. Kassan, el gran pez, llegó a ser un gran Maestro Zen
Taisen Deshimaru

jueves, 5 de abril de 2012

miércoles, 4 de abril de 2012

el problema




Cuenta la leyenda que en un monasterio budista ubicado en una ladera casi inaccesible de las frías y escarpadas montañas del Himalaya, un buen día uno de los monjes guardianes más ancianos falleció. Le hicieron los rituales tibetanos propios para esas ocasiones, llenas de profundo respeto y misticismo. Sin embargo, era preciso que algún otro monje asumiera las funciones del puesto vacante del guardián. Debía encontrarse el monje adecuado para llevárselas a cabo. El Gran Maestro convocó a todos los discípulos del monasterio para determinar quién ocuparía el honroso puesto de guardián.
El Maestro, con mucha tranquilidad y calma, colocó una magnifica mesita en el centro de la enorme sala en la que estaban reunidos y encima de ésta, colocó un exquisito jarrón de porcelana, y en él, una rosa amarilla de extraordinaria belleza y dijo:
-―He aquí el problema. Asumirá el puesto de Honorable Guardián de nuestro monasterio el primer monje que lo resuelva. Todos quedaron asombrados mirando aquella escena: un jarrón de gran valor y belleza, con una maravillosa flor en el centro. Los monjes se quedaron como petrificados en el más respetuoso silencio, hundidos en sus interrogantes internas… ¿Qué representaría ese bello jarrón con flores? ¿Qué hacer con él? ¿Cuál podría ser el enigma encerrado de tan delicada belleza? ¿Simbolizaría acaso las tentaciones del mundo? ¿Podría ser algo tan simple como que necesitara agua la flor? Eran tantas preguntas…
En un momento determinado, uno de los discípulos sacó una espada, miró al Gran Maestro, y a todos sus compañeros, se dirigió al centro de la sala y … zas!! Destruyó todo de un solo golpe.
Tan pronto el discípulo retornó a su lugar, el Gran Maestro dijo: ―Alguien se ha atrevido no sólo a dar solución al problema, sino a eliminarlo. Honremos a nuestro Guardián del Monasterio.

lunes, 2 de abril de 2012

senza fine (sin final)








Sin final
arrastras nuestra vida,
sin un instante de respiro para soñar,
para poder recordar aquello que ya hemos vivido.

Sin final
eres un instante sin final,
no tienes ayer y no tienes mañana, todo es ahora,
en tus manos, manos grandes,
manos sin final.

No me importa nada la luna,
no me importan nada las estrellas.
Tú para mí eres luna y estrellas,
tú para mí eres sol y cielo,
tú para mí eres todo aquello que deseo.