martes, 31 de mayo de 2011

Manual de iluminación para holgazanes











"La experiencia de conciencia total, de ser espacio, no significa el estar consciente en ese momento de cada detalle del universo, de toda posible relación entre entidades limitadas y apartadas.

Ser espacio es una disposición a estar totalmente consciente de todo lo concebible.

Significa que no presentamos resistencia, que no negamos ningún concepto o relación.

Así, por tanto, para lograr la iluminación no necesitamos reunir ningún conjunto específico de ideas o experiencias, virtudes o sufrimientos.

Todo lo que existe puede ser experimentado con una conciencia totalmente expandida.
Independientemente de la forma en que hayas limitado tu percepción, tu darte cuenta, eres un ser libre que se autodetermina.

Ningún otro ser vivo, ni agrupación de seres vivos, puede controlar tu nivel de vibración. De modo que no hay nada en el universo - especialmente en su aspecto físico - que pueda oponerse a tu libre arbitrio.

Eso significa que el mundo físico no tiene absolutamente ningún poder sobre ti; no te tienta, no te pervierte, no te corrompe, no se interpone en el camino de tu iluminación, no te hace absolutamente nada.

Tú eres el único causante de tu nivel de existencia.

Tu condición interna nunca se halla programada.

La experiencia de ser forzado o controlado, en contra de tu voluntad, puede presentarse sólo cuando te densificas, cuando contraes tu capacidad de darte cuenta."

Thaddeus Golas

Descargar Manual de Iluminación Para Holgazanes

Fuente Punksunidos.com

lunes, 30 de mayo de 2011

Deshimaru





No debes soñar tu vida.
Debes ser, completamente, en todo lo que haces.


Taisen Deshimaru.

jueves, 26 de mayo de 2011

zen en la vida cotidiana (Augusto Alcalde)

Si tienes media hora escucha esta conferencia de nuestro hermano indoafrolatinoamericano y argentino Augusto Alcalde.
Vale la pena por su profundidad, frescura y honradez.

lunes, 23 de mayo de 2011

Thoreau: Ecología y libertad

Vida ciudadana: millones de seres viviendo juntos en soledad.
(Henry David Thoreau)

Si en algo están de acuerdo los Estados modernos y las asociaciones de consumidores es en la necesidad de mejorar y completar el etiquetado de los productos con información veraz, sin la cual la libre elección del comprador se reduce a pura falacia. Sin embargo, a nadie parece preocuparle la inexistencia de etiquetas veraces en el campo intelectual. Aristotelillos de tres al cuarto, sucumbimos todos al pecado tan poco original de categorizar personajes cuya riqueza y complejidad nunca se ajustarán a nuestros pobres criterios; el que no haya pecado, que tire la primera reseña… Sin duda uno de los personajes peor etiquetados es Henry Thoreau (1817-1862) al que se presenta a veces como anarquista cuando, de merecer algunos adjetivos serían los de liberal y de cristiano. Sobre Thoreau escribió Gandhi las siguientes líneas:

Hace muchos años, vivió en América un gran hombre llamado Henry David Thoreau. Sus escritos influyeron en millones de lectores, moviéndoles a la reflexión. Muchos de ellos pusieron en práctica sus ideas. Se otorga mucha importancia a los escritos de Thoreau porque fue un hombre que practicó lo que predicaba. Impelido por su sentido del deber escribió mucho contra su propio país, los Estados Unidos. Consideraba un gran pecado que los americanos mantuvieran a muchas personas sometidas a las cadenas de la esclavitud. No se limitó a expresarlo, sino que dio todos los pasos necesarios para acabar con aquel tráfico. Uno de esos pasos consistió en negarse a pagar impuestos a un Estado que toleraba semejante negocio.
(Gandhi)

Aunque Gandhi negó haber tomado de Thoreau la idea de su Resistencia Pasiva, sí conocía su obra y reconoció que las ideas y expresiones del norteamericano le vinieron muy bien para explicar su combate a los lectores en lengua inglesa, de ahí que acabara utilizando la expresión Resistencia Civil.

Otro hombre de nada desdeñable influencia en la historia del siglo XX, y en particular en la de los Estados Unidos, fue Martin Luther King, quien describió su primer encuentro con los escritos de Thoreau, cuando era un estudiante en el Colegio Morehouse de Atlanta:

Durante mis días de estudiante en Morehouse, leí por primera vez el ensayo de Thoreau sobre la Desobediencia Civil. Fascinado por la idea del rechazo a cooperar con un sistema maligno, me conmoví en lo más hondo y releí el libro varias veces. Fue mi primer contacto intelectual con la teoría de la resistencia no violenta.
(Martin Luther King)

El testimonio de dos de los protagonistas más notables del siglo XX nos da pistas sobre la importancia real y concreta de ese señor Thoreau tan desconocido todavía en España, a pesar de la biografía que le dedica Antonio Casado o de la reciente edición de sus obras por la editorial Cátedra. Sin embargo, hace un siglo que se conoce a Thoreau entre nuestros círculos más ilustrados. En 1906 Unamuno alababa a Thoreau como escritor:

"Y por lo que hace a Norteamérica, no sé hasta qué punto se puede negar que haya producido grandes obras literarias a la patria de Poe, Longfellow, Thoreau, Walt Whitman y tantos otros."
(Unamuno)
Poco después, en 1907, Antonio Machado publicaba en la revista Renacimiento la primera traducción parcial del Walden, el capítulo Solitude. Sin embargo hasta 1945 no se publicó la primera edición íntegra en español, en Buenos Aires.

Vale la pena añadir algún dato biográfico más sobre Thoreau a las líneas de Gandhi. Henri Thoreau, graduado por Harvard, amigo del poeta Emerson, e integrante del movimiento trascendentalista, vivió toda su vida en su pueblo natal, Concord, en Massachusetts. Thoreau fue a la cárcel por negarse a pagar contribuciones que financiaban la guerra de Estados Unidos contra México, guerra que a él le parecía particularmente injusta y que veía como un intento de ampliación hacia el sur del sistema esclavista. Se cuenta que Waldo Emerson fue a visitar a su amigo Thoreau a la cárcel y le dijo: “Henry, ¿cómo es que estás aquí?” Y Thoreau le espetó: “Waldo, ¿cómo es que tú no estás aquí?”

Thoreau se interesó pronto por la Naturaleza y su primer trabajo fue el relato de una excursión, A Week on the Concord and Merrimac Rivers (1849). En 1848 leyó en público su Resistance to Civil Government or Civil Disobedience, publicado el año siguiente, en 1849, ensayo que encabezaban estas líneas:

"Acepto de todo corazón el lema “El mejor gobierno es el que tiene que gobernar menos”, y me gustaría verlo vigente rápido y sistemáticamente. De realizarse, resultaría de ello algo en lo que también creo, que “El mejor gobierno es el que no tiene que gobernar en absoluto”. Y cuando los pueblos estén preparados para ello, ése será el tipo de gobierno que tendrán. "

¿Anarquista o liberal?

En ese mismo ensayo sobre el derecho a la desobediencia civil, Thoreau expresa con claridad la idea de que cuando una ley requiere que me convierta en agente de una injusticia hacia terceros, entonces debo desobedecerla, aunque sea pasivamente. Si la injusticia es como una máquina, debo convertir mi vida en un rozamiento continuo en sentido contrario, hasta que la máquina de la injusticia acabe deteniéndose.

En 1852 Thoreau se fue a vivir a una cabaña, solo, durante dos años, y publicó el fruto de su experiencia con su célebre ensayo Walden: or Life in the Woods, que junto a Civil Desobedience es su obra más conocida. En Walden, entre aburridas relaciones de gastos y meticulosas observaciones del medio ambiente, Thoreau expresa toda una serie de ideas entre las cuales se puede deducir una crítica al ideal americano de mediados del siglo XIX. De hecho, se considera a Walden como el primer ensayo ecológico y a Thoreau como el primer ecologista, que no sólo naturalista.

Thoreau es un enamorado de la libertad, que entiende la libertad como fin y como medio; nada que ver con uno de esos cínicos y falsos “liberales” que tan a gusto se encuentran con el “marxismo capitalista” chino porque… ¡en China no hay huelgas! Para un liberal auténtico, no puede haber mayor escándalo que la esclavitud, negación absoluta de la libertad de un ser humano. La vida de Thoreau fue un continuo combate contra el modelo esclavista entonces en boga. Por otro lado Thoreau fue un cristiano consecuente, y no tanto por su elogio a la sencillez ni por su forma de vida, en ocasiones ascética, sino porque puso el sentimiento de su responsabilidad individual al servicio de un compromiso social, y ese compromiso le llevó a la cárcel. Como subrayaba Gandhi, lo más simpático de Thoreau es que vivió tal y como le dictaba su conciencia.

Rara vez se califica a Thoreau como liberal, si entendemos por liberal al amigo de las libertades individuales y políticas, al enemigo de la opresión. Thoreau desconfía del Poder, e identifica al Gobierno con el Poder, lo cual es una verdad sólo a medias, porque hay más poderes que el del Gobierno, aquellos que llamamos fácticos o bien los poderes económicos. También es cierto que en la obra de Thoreau no hay que entender Gobierno en el sentido restrictivo de Gobierno político sino en el del Poder en general.

Hay en Thoreau un amor ilimitado por la libertad personal, la única verdadera, la libertad de la pobreza escogida frente a la esclavitud del consumo, y sobre todo la libertad más radical, la libertad de decir no, de pronunciar el evangélico no te serviré. El optimismo profundamente cristiano de Thoreau le impidió tener miedo; fue a la cárcel, como todo mártir que se respeta y de todas las causas posibles, eligió la más noble: se enfrentó al modelo esclavista en el momento en que los esclavistas pretendían extenderse a los nuevos Estados de la Unión y a las repúblicas hispánicas.

Por haber sido Thoreau uno de los más destacados propagandistas de los ideales naturalistas –hoy diríamos del ecologismo– y por haber al mismo tiempo proclamado la libertad del hombre sobre la máquina social en cierto modo hizo inevitable que los movimientos ecologistas se convirtieran en una mezcla de espíritu conservacionista y de rebelión ante la autoridad, que en el fondo son conceptos muy distintos pero que pueden converger en una misma reflexión ética. Muchas veces se ve a los movimientos ecologistas como el fruto de una revolución, pero no debemos pensar tanto en el socialismo de Marx como en el liberalismo de Thoreau, y las contradicciones y aciertos del ecologismo político suelen reflejar las contradicciones y aciertos de sus mentores originales, por desconocida que sea su obra.

Desobediencia Civil (Pdf)
Fuente

jueves, 19 de mayo de 2011

Consideraciones entorno a la ciencia de la libertad


La esencia del zen consiste en liberar a la mente del hechizo hipnótico que le ocasionan sus propias creaciones, Esta liberación implica, por una parte, la eliminación de todas las limitaciones superfluas y desagradables y por la otra, el desarrollo de todas las capacidades y funciones latentes que permanecen dormidas tras aquellas.

Los antíguos maestros zen encarnaron con su propia vida la enseñanza Budhica de que la autenticidad espiritual no debe basarse en la tradición ni en el convencionalismo, sino en la libertad.

En la actualidad se habla mucho de la represión social, política y económica, considerándose que otros tipos de condicionamientos más sutiles, como, por ejemplo, las servidumbres emocionales e intelectuales, son meros efectos colaterales, simples consecuencias secundarias de otras formas de represión más evidentes.
En el mismo sentido, suele creerse que todo condicionamiento procede fundamentalmente del exterior y qye sus manifestaciones internas no son más que meras reacciones, o simples adaptaciones, a las condiciones externas.

Para el pensamiento budista, sin embargo, el origen de toda opresión, ya provenga de los demás o de uno mismo, se encuentra en la mente. Desde ese punto de vista, los movimientos de liberación y reforma social jamás serán completamente eficaces porque sólo se ocupan de los síntomas de la opresión y la injusticia sin llegar a vislumbrar su verdadera causa. La história está llena de revolucionarios que terminaron convirtiéndose en tiranos, de organizaciones creadas con el fin de proteger los derechos humanos que acabaron usurpándolos y de instituciones instauradas para erradicar la ignorancia que terminaron aprisionando a las mentes en la carcel de la autoridad establecida. Además, según afirma el zen, hasta la misma búsqueda de la libertad psicológica, política o social puede terminar convirtiéndose en una prisión.

Sin embargo el budismo insiste en la posibilidad de alcanzar la verdadera libertad, pero para ello, debemos sacrificar los mismos mitos el ilusiones que inspiraron su búsqueda. Por otra parte, aunque el budismo considera que la mente constituye la principal fuente de toda esclavitud tambien afirma, paradojicamente que en ella radica el fundamento de la iluminación y que, tras las preocupaciones y temores cotidianos, se oculta un potencial insospechado.

¿Que es lo que nos esclaviza? segun el budismo somos nosotros mismos quienes nos atrapamos en la red de las ideas, las palabras y las acciones personales o colectivas. Este es el origen común de la neurosis individual, de la opresión social , del sufrimiento que nos inflingimos a nosotros mismos y del que causamos a nuestros semejantes.

Pero las ideas, las palabras y las acciones dependen de sutiles actitudes mentales inconscientes. Y, a su vez, estas actitudes, ocultas normalmente tras su propia subjetividad, se ven reforzadas continuamente por dichas ideas, palabras y acciones. No es de extrañar, pues, que el zen denomine "atarse sin cuerda" a este tipo de esclavitud.

Según el zen, las diversas manifestaciones de la esclavitud son el resultado de una confusion fundamental descrita clasicamente como "confundir al señor con el sirviente" o "tomar al invitado por el anfitrión".

Hasta las formas más evidentes de opresión, como la esclavitud política y económica de los pueblos, por ejemplo, se originan en nuestra dependencia de los pensamientos, de las palabras y las acciones. En este setido, el budismo reconoce la extrema sugestibilidad de la mente e insiste en "dominar a la mente en lugar de ser dominado por ella".

Esto está fusilado directamente del libro La esencia del Zen de Thomas Cleary.
Recomiendo efusivamente su lectura.

martes, 17 de mayo de 2011

Vida y Muerte

¿Qué es la transformación de las cosas?
“El cambio y la transformación de toda forma de vida sigue su curso, pero no sabemos quién mantiene este cambio. Por lo tanto, ¿cómo podemos conocer los comienzos? ¿Cómo podemos conocer los finales? No se puede hacer otra cosa, excepto esperar” (Chuang Tse).

“La constante transformación de todas las formas de vida es como un comienzo sin fin” (XXI, 296).

“Todas las formas de vida surgen del misterio del principio y del retorno” (XVIII, 258).

Posiblemente, el siguiente relato explica la transformación de las cosas:
“La esposa de Chuang Tse murió y Hui Tzu vino a consolarlo, pero lo encontró sentado, con las piernas cruzadas, arreglando una desportillada cubeta y cantando. Hui Tzu le dijo:

— Vivisteis como marido y mujer, y ella cuidó de tus hijos. Lo menos que podrías hacer a la hora de su muerte es llorarla debidamente y no ponerte a arreglar esa cubeta, cantando alegremente. ¡Eso no está nada bien!

Entonces le dijo Chuang Tse:

— Es cierto. Cuando ella murió, en verdad que sentí el dolor que cualquiera hubiera podido sentir por su esposa. Sin embargo, después me puse a pensar en su nacimiento y en las auténticas raíces de su ser, antes de que ni siquiera hubiera nacido. E incluso pensé no solamente en el momento anterior a su nacimiento, sino en la época en que su cuerpo ni siquiera había sido creado. Y no solamente en ese tiempo en que su cuerpo no había sido creado, sino en un tiempo anterior, en el mismo inicio de su soplo vital. Pensé después en el maravilloso misterio que le fue concedido con el soplo vital. Ese soplo vital logró la transformación necesaria para que llegase a tener un cuerpo. El cuerpo experimentó toda una serie de transformaciones para que pudiera nacer. Ahora se ha producido una nueva transformación y está muerta. Ella es como el curso de las cuatro estaciones: primavera, verano, otoño e invierno, que se suceden unas a otras. Ahora ella se encuentra en paz, yaciendo en su cámara mortuoria, pero si yo fuera tan lacrimógeno que me pusiese a llorar, ciertamente daría la impresión de que no comprendo la senda del destino. Por eso mismo he dejado de condolerme” (XVIII, 253-254).

En ese sentido, el misterio de la vida anula la pesadumbre de la conciencia de no ser lo que se es, pues se es uno mismo aun siendo otro. Chuang Tzu era Chuang Tzu siendo mariposa, y la mariposa era mariposa siendo Chuang Tzu. La realidad del sueño no se anula al despertar. Así, “el noble gobernante TAI (mitología gobernante de la Antigüedad) durmió el sueño de la inocencia y despertó en el sosiego de la serenidad. A veces creía ser un caballo y otras ser un buey. Su sabiduría era profundamente auténtica, su Virtud intensamente real. Nunca se preocupó por la conciencia del no-hombre” (VII, 125).

Esta línea de comprensión es la del sabio, que llegará a la ausencia total de sí mismo por la presencia en el Tao ilimitado, indistinto, indiferenciado. “La verdadera profundidad de la comprensión es ancha y firme, la comprensión débil es vaga y errante, las palabras de sabiduría son claras y precisas, las palabras necias son pequeñas y mezquinas” (II, 55). “Aquel que comprenda el Cielo y comprenda los modos de la humanidad posee la perfección” (VI, 107). “Cuando el Cielo y la humanidad no se hallan en disputa, podemos decir que eso es realmente el hombre auténtico” (VI, 110). “Hay un proverbio que dice: “Se mueve con el Cielo y descansa con la Tierra, su corazón es uno; es el rey del mundo entero; los fantasmas no lo molestan y su alma no está preocupada; su corazón se unifica con todos los seres vivientes” (XIII, 191).

sábado, 14 de mayo de 2011

Res no és mesquí (Joan Salvat-Papasseit)


Res no és mesquí,
ni cap hora és isarda,
ni és fosca la ventura de la nit.
I la rosada és clara
que el sol surt i s'ullprèn
i té delit del bany:
que s'emmiralla el llit de tota cosa feta.
Res no és mesquí,
i tot ric com el vi i la galta colrada.
I l'onada del mar sempre riu,
Primavera d'hivern - Primavera d'estiu.
I tot és Primavera:
i tota fulla, verda eternament.
Res no és mesquí,
perquè els dies no passen;
i no arriba la mort ni si l'heu demanada.
I si l'heu demanada us dissimula un clot
perquè per tornar a néixer necessiteu morir.
I no som mai un plor
sinó un somriure fi
que es dispersa com grills de taronja.
Res no és mesquí,
perquè la cançó canta en cada bri de cosa.
-Avui, demà i ahir
s'esfullarà una rosa:
i a la verge més jove li vindrà llet al pit.

Traducción al castellano:
 Nada es mezquino
 y ninguna hora escabrosa
 ni es oscura la ventura de la noche.
 el rocío es claro
 que salga el sol fascina
 y tiene deseo del baño
 que se refleja en el lecho
 de toda cosa hecha.
 Nada es mezquino,
 todo sabroso como el vino
 y la mejilla curtida.
 Y la ola del mar siempre se ríe
 Primavera de invierno Primavera de verano
 Y todo es Primavera
 y toda hoja, verde eternamente.
 Nada es mezquino
 porque los días no pasan
 y no llega la muerte ni aún habiéndola pedido
 y si la habéis pedido os disimula un vacio
 porque para volver a nacer necesitáis morir.
 no somos jamás un llanto
 sino una fina sonrisa
 que se dispersa como gajos de naranja.
 Nada es mezquino
 porque la canción canta
 en cada brote de cosa.
 Hoy, mañana y ayer
 se deshojará una rosa
 y a la más virgen mas joven
 le subirá leche al pecho.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Walt Whitman (y yo y tú, sin tener un centavo..........)


Dije que el alma no es más que el cuerpo,
Y dije que el cuerpo no es más que el alma,
Y que nada, ni Dios, es más que uno mismo,
Quien camina una milla sin amor, se dirige a su propio funeral envuelto en su propia mortaja;
Y yo y tú, sin tener un centavo, podemos comprar lo más precioso de la tierra,
Y la mirada de unos ojos o una arveja en su vaina confunden la sabiduría de todos los tiempos,
Y no hay oficio ni profesión en los cuales el joven que los sigue no pueda ser un héroe,
Y no hay cosa tan frágil que no sea el eje de las ruedas del universo,
Y digo a cualquier hombre o mujer: Que tu alma esté serena y en paz ante millones de universos.
Y digo a la Humanidad: no hagas preguntas sobre Dios,
Porque yo que pregunto tantas cosas, no hago preguntas sobre Dios,
(No hay palabras capaces de expresar mi seguridad ante Dios y la muerte)
Escucho y veo a Dios en cada cosa, pero no lo comprendo en lo más mínimo,
Ni comprendo cómo pueda existir algo más prodigioso que yo mismo.
¿Por qué desearía yo ver a Dios mejor que en este día?
Algo veo de Dios en cada hora de las veinticuatro y en cada uno de sus minutos,
En el rostro de los hombres y de las mujeres veo a Dios, y en mi propio rostro en el espejo;
Encuentro cartas de Dios tiradas por la calle y su firma en cada una,
Y las dejo donde están porque sé que dondequiera que vaya otras llegarán puntualmente.

Walt Whitman

sábado, 7 de mayo de 2011

Y fue como si un enorme peso cayera de sus espaldas…

Entre los excéntricos taoístas más famosos de todos los tiempos destacan los «Siete Sabios del bosquecillo de bambú», que vivieron en el siglo III d. de C., en una época en que los charlatanes corrompían el Tao a fin de establecer una iglesia organizada que pudiera competir con el budismo. Estos sabios originaron la escuela taoísta de la «Conversación Pura» (ching-tan), y su propósito era retornar al taoísmo filosófico puro de Lao Tze y Chuang Tze. También creían que los taoístas debían vivir en el mundo de las personas, no como ermitaños aislados del mundo en las cuevas de la montaña. Se reunían habitualmente en un bosquecillo de bambú próximo a la residencia del poeta Chi Kang (223-262), en Honan. Tras una tarde de «pura conversación», se dirigían a alguna taberna cercana para dedicar la noche a la bebida, sin detenerse hasta quedar todos ebrios y en comunión con el Tao. Todos ellos eran hombres de gran talento que se burlaban de los convencionalismos sociales y preferían dedicar su genio al Tao, y, al igual que otros taoístas de todas las épocas, tenían la reputación de ser unos bebedores prodigiosos. El célebre poeta y bebedor Liu Ling (221-300), por ejemplo, escribió todas sus obras bajo la influencia y en loor del vino. Allí donde iba, lo seguía un sirviente con una jarra de vino en una mano y una pala en la otra, preparado para cavar su tumba en el acto si caía muerto en plena farra.

"El oro proviene de la mena y el jade de la piedra. Si no fuera por la ilusión, no habría modo de buscar la realidad. La Vía se encuentra en el vino, y los inmortales entre las flores. Aunque sea uno refinado, no se puede abandonar el mundo de lo ordinario.
La miríada de seres del cielo y de la tierra, el sinnúmero de sentimientos de las relaciones humanas, la infinidad de asuntos del mundo: cuando los consideras con el ojo ordinario, cada uno es diferente, pero cuando los consideras con el ojo de la Vía, todos son normales, ¿Por qué preocuparse en discriminar? ¿Para qué sirve aferrarse o rechazar?"

Huanchu Daoren

jueves, 5 de mayo de 2011

Aryadeva-Kanadaiva

Meditacion sobre la Impermanencia
Capítulo 1 del Catuhshataka : El tratado “Las Cuatrocientas Estrofas”de Aryadeva


El tratado Catuhshataka, “Las Cuatrocientas (estrofas)”, es la obra principal de Aryadeva, discípulo directo de Nagarjuna. Es también conocido como Kanadaiva, el 15vo patriarca de la tradición Zen.

El origen de Aryadeva es discutido, algunos dicen que nació en Sri lanka, otros, que nació de manera sobrenatural. Su época se remonta a la primera mitad del siglo tercero. Ademas de ser "hijo espiritual de Nagarjuna" como le llamaban, el rey -mago Shüravajra fué uno de sus maestros. El célebre Dharmatala fué su principal discípulo. Aryadeva permaneció en la famosa Universidad Budista de Nalanda por un tiempo, donde los estudiosos no pudiendo vencer a los heréticos, pidieron su ayuda.

El texto sánscrito del Catuhshataka se ha perdido, con excepción de algunos fragmentos. que representan más o menos un tercio de la obra original, pero, se dispone de la traducción tibetana del tratado completo. También se dispone de la traducción al chino de los ocho últimos capítulos, realizada por el gran traductor Hiuan-Tsang. Por esto la presente traducción se ha hecho sobre la versión tibetana y, tratándose de las estrofas preservadas, sobre el original sánscrito.

Los ocho primeros capítulos del Catuhshataka son más bien de carácter ético. Hacen reflexiones y dan consejos sobre los siguientes temas: la impermanencia, el carácter doloroso, la impureza de las cosas (capítulos 1, 2 y 3); los deberes de un rey (4); la conducta del Bodhisattva (5); las impurezas (6); el apego a los placeres sensuales (7); la conducta del estudiante que aspira a ingresar en la vida religiosa (8).


Los ocho últimos capítulos son más bien de carácter filosófico y polémico; pretenden refutar las teorías de otras escuelas, que oscilan entre el eternalismo (existen entidades eternas) y el destruccionismo (o Nihilismo, que todo se destruye y nada existe). El autor, desde luego, adopta la posición propia de la escuela Madhvamika. a la cual él, como discípulo de Nágárjuna, su fundador, pertenece, sosteniendo el surgimiento condicionado de todo y, consecuentemente, su vacuidad o carencia de un ser propio y su irrealidad o naturaleza ilusoria, mental. Los temas de estos capítulos son: refutación de la existencia de cosas permanentes (capítulo 9); refutación de la existencia de un alma (10); refutación de la existencia de un tiempo permanente (11); refutación de la especulación (12); refutación de la existencia de la captación sensorial y de sus objetos (13); refutación de la existencia real de las cosas (15); refutación de objeciones a la tesis de la vacuidad universal (16).


1
Si uno fuera
soberano de los Tres Mundos*,
pero no reinara sobre su propia muerte,
y no obstante durmiera
sosegado y tranquilo -
¿qué otra cosa habría
más insensata que ésta?

2
Has nacido para morir,
sometido a un destino
que de ti no depende.
Es evidente que has de morir,
no lo es que hayas de vivir.

3
Tú consideras que tu vida pasada
ha sido corta,
y que tu vida futura no ha de serlo.
Tú tomas lo igual por desigual.
Es tan claro como el lamento
del que no oculta su temor.

4
Por ser de todos el destino común,
tú no le temes a la muerte,
debería entonces, por envidia,
producirte sufrimiento
aquello que a uno solo dañe.

5
La enfermedad se cura,
la vejez puede ser atendida,
por eso tú no las temes.
Por no haber remedio
para la destrucción que les sigue,
por eso es bien claro
que sientes temor ante ella.

6
Siendo la muerte
el destino común de todos nosotros,
que somos como animales
que van a ser masacrados,
¿por qué tú, dime,
al ver morir a otros,
no sientes terror
ante el Señor de la Muerte?

7
Mientras te imaginas
que eres eterno,
porque no tienes certeza
sobre tu tiempo,
en cualquier momento
puedes recibir el golpe
del Señor de la Muerte.

8
Aunque tu vida
no se haya agotado
te enajenas a ti mismo,
teniendo en mira
beneficios futuros -
¿Podría alguien decir
que eres un hombre inteligente?

9
Tú eres el garante de ti mismo
¿por qué entonces cometes
acciones que merecen un castigo?
¡Seguramente, como los sabios,
tú te has liberado por completo
de todo apego a ti mismo!

10
Lo que llamamos “vida”
no es sino un instante de conciencia.
Esto no es percibido por los seres.
Por eso es valioso
el conocimiento verdadero de uno mismo.

11
Deseas una larga vida
y al mismo tiempo
no te atrae la vejez.
¡Ay! Tu manera de sentir
puede parecer sensata
sólo a seres semejantes a ti.

12
Aunque estés llorando
la muerte de tu hijo,
sufres pensando en tu propia muerte.
Es de tu propia suerte
que te estás lamentando.
¿Cómo no serás digno de reproche'?

13
Sin haber sido requerido
en lo más mínimo,
nació para ser tu hijo;
y se fue
sin que nadie se lo pida -
no es nada que deba sorprenderte.

14
La vejez te muestra
que la alegría que sientes
por la llegada de tu hijo,
para nada toma en cuenta,
por ignorancia,
el destino humano de tu hijo.

15
Así como el hijo
es querido para el padre,
así para el hijo
no lo es el nacer:
el mundo decae,
el cielo es difícil de obtener.

16
Cuando no hay armonía
y para nada existe
lo que se llama 'afecto',
entonces la pasión surge
como un mero comercio.

17
El sufrimiento,
producido por la separación
de lo que ama,
muy pronto se aleja
del corazón del hombre.
Mira la poca firmeza
que existe incluso en el amor,
puesta de manifiesto
por la forma como se libera del dolor.

18
Aunque sufres
por un mal que se produce,
sabes muy bien
que tu sufrimiento es inútil;
lo ocurrido fuera de ti
no tiene vinculación contigo.

19
El sufrimiento todo lo domina
y en el sufrimiento
los seres transmigran.
El hombre sometido al sufrimiento
¿qué puede hacer
frente al dominio del sufrimiento?

20
¿Por qué no nos hace dichosos
la separación de aquello
con cuya unión
somos dichosos?
¿Acaso no van siempre juntos
unión y separación?

21
Piensas
en la efímera unión con lo querido
¿por qué no piensas también
en la larga separación
que no ha tenido comienzo en el pasado,
que no tendrá fin en el futuro?

22
Como alguien que no te tiene afecto,
el tiempo de tu vida se va,
a cada instante,
inexorablemente.
No te apegues a él,
ya que así te muestra su desafecto.

23
Por miedo a la separación de lo que amas,
oh necio,
no abandonas tu hogar.
¿Qué hombre sensato esperará
ser obligado por la fuerza
a hacer algo
que fatalmente ha de hacer?

24
Tú piensas:
“Una vez que haya hecho todo esto,
me he de retirar naturalmente al bosque.”
¿Qué valor tiene
haber hecho algo
que, una vez hecho,
tiene que ser abandonado?

25
Quien, con sentido de realidad,
piensa: “Yo soy mortal”,
y por eso abandona todo apego,
¿cómo va a sentir temor
ante la muerte?

* * * * *

Que los méritos esta traducción puedan beneficiar a todos los seres sintientes y liberarlos del sufrimiento de la existencia cíclica.

Extraido de aquí

lunes, 2 de mayo de 2011

Sutras y zanahorias

Cuando vemos una zanahoria en el plato identificamos ese fenómeno como alimento. Desde que comenzamos a masticarla no hacemos más que incidir en ese fenómeno hasta destruirlo completamente como lo que es, (una zanahoria), para llegar a su más pura esencia.

En el momento definitivo cuando el alimento se incorpora a nuestras células la zanahoria desaparece definitivamente como tal.

Cuando estudiamos los sutras. ¿Cómo podemos saber si hemos incorporado su sabiduría a nuestro ser? Justo en el momento en que el Sutra desaparece definitivamente como tal y pasa a formar parte indisoluble de nosotros. 

Así lo expresa por el maestro Wanshi en el primer verso del Mokushoka.

 “Cuando en el silencio, toda palabra es olvidada, 
  aparece ante nosotros con nitidez……

El tiempo no espera al hombre

domingo, 1 de mayo de 2011

Poetas de la Dinastía T'ang

Los casi trescientos años (618-907) que duró la dinastía T'ang constituyen el Siglo de Oro de la poesía china. En verdad, la poesía que dió tal esplendor a la época T'ang no fue la poesía que podría denominarse "confucionista", sino la lírica taoísta y también la del budismo, particularmente Dhyana o Ch'an, que es parangonable - y equivalente en su esencia - a la del taoísmo, como prueba el hecho de que varios de los poetas mayores de la época pasaron de uno a otro y de una lírica a otra, por decirlo así, sin ningún problema formal ni substancial.

El contenido contemplativo de esta poesía se sugiere por la elipsis del pronombre personal. El sujeto se anula, sobreentendido, mostrando una comunión cósmica, de identidad entre el ser humano y cuanto lo rodea. Todo, en esta poesía, es sujeto y nada lo es, porque el sujeto es omnipresente.

El sujeto temático es la unidad dinámica de Cielo- Hombre-Tierra, el viaje espiritual, la sagrada naturaleza. Vida y muerte, dolor y amor, separación y unión, nos remiten sin cesar a lo inmutable.

WANG WEI
Wang Wei (699-759 ) Uno de los artistas más dotados de la época T'ang. Fue poeta, pintor, calígrafo y músico altamente distinguido. En pintura fue uno de los creadores del estilo llamado "Poh-muo hua" o sea "tinta salpicada", que se transformó en el favorito de los adeptos tanto Ch'an como taoístas. Se graduó como Chin-shih en el año 721, a los 19 años, y el Emperador Hsüan-tsung lo nombró secretario de Estado.

Fue un adepto del Budismo Ch'an, y tanto su poesía como su pintura revelan el alto desarrollo de su visión interior. Pasó su vejez escribiendo poesía y pintando en compañía de sus amigos en su villa situada en Wang Ch'uan, a los pies del Monte Chung-nan. Su Tung-po decía de él, que era capaz de evocar todo un paisaje en una sola línea de cinco caracteres.

No se ve gente en este monte,
sólo se oyen, lejos, voces.
Bosque profundo. Luz poniente:
alumbra el musgo y, verde, asciende.

Mi otoño: entro en la calma,
Lejos el mundo y sus peleas.
No más afán que regresar,
desaprender entre los árboles.

El viento del pinar abre mi capa,
Mi flauta saluda a la luna serrana.
Preguntas, ¿qué leyes rigen "éxito" y "fracaso"?
Cantos de pescadores flotan en la ensenada.


LI PO
Li Bai (701-762) fue un poeta chino considerado el mayor poeta romántico de la dinastía Tang. Conocido como el poeta inmortal, se encuentra entre los más respetados poetas de la historia de la literatura china. Aproximadamente mil poemas suyos subsisten en la actualidad. Li Bai es mejor conocido por su imaginación extravagante y las imágenes taoístas vertidas en su poesía, a la vez que por su gran amor a la bebida. Al igual que Du Fu, Li Bai pasó gran parte de su vida viajando, situación que se pudo permitir gracias a su relajada situación económica.

Se dice que se murió ahogado en el río Yangzi, habiendo caído de su bote al intentar abrazar el reflejo de la luna, estando bajo los efectos del alcohol.

Al atardecer, junto a tu ventana
suspira el viento en los pinos.
Al detenerme allá me siento
pleno de paz y tranquilidad.
La escena y el sonido aguzan
el ojo y el oído;
aunque no hay
huésped ni anfitrión.

He captado el significado
de tu filosofía.
Cuando el éxtasis se hubo extinguido
descendí de la montaña.
¿Para qué habría de aguardar tu llegada?

HAN SHAN
Han Shan, un monje dotado de una divina y peculiar “locura”, es considerado uno de los monjes que llegó a un mayor grado de realización de la budeidad, pertenece a una categoría de seres iluminados denominados “budas sonrientes” por su espontánea y continua risa y alegría, estado natural y primordial del ser humano.

Sabemos poco de la vida de Han Shan, de hecho toda su obra consiste en una colección de unos 300 poemas que escribió en la Montaña Fria, donde vagabundeó junto a su amigo Shih teh y de la que adopta su nombre (Han Shan, significa Montaña Fria en chino)

La Montaña fría (Han Shan) no es nada más que nubes
apartado y libre del polvo
un ermitaño que solo tiene un cojín de paja
la luna es su única lámpara
su cama de piedra sobre un lago
sus vecinos son tigres y ciervos
Prefiriendo las alegrías de la soledad
él permanece como un hombre más allá de la forma.

Relajándose bajo el Acantilado Frío
las sorpresas son muy especiales
tomando un cesto para recoger plantas salvajes
devolviéndolo cargado con fruta
esparciendo césped fresco para una comida simple
mordisqueando hongos mágicos
enjuagando mi cucharón y mi plato en un estanque
haciendo un estofado de las sobras
sentándose solo envuelto en una túnica
leyendo los poemas de los antiguos.